Campeonatos Internos de Fútbol en el
Club de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires
Equipo: “Benito Juárez”
Equipo Benito Juárez Campeón 1969
Desde que llegué a Argentina después de varias
décadas viviendo fuera del país y antes de entrar en esta nueva etapa de mi vida, he estado rescatando en la memoria parte del pasado.
Creo que cuando
uno se prepara para una nueva etapa es necesario prestar atención al pasado,
desde el más reciente al más lejano.
Personalmente asocio
todo tiempo pasado con una autodisciplina rigurosa, momentos en los que tuve
que organizar y gestionar de un modo ordenado mis fuerzas interiores para poder
alcanzar la meta que en cada ocasión me propuse. Considero que lograr esa
autodisciplina es el mayor éxito que podemos alcanzar en la vida.
Como primera parte de ese proceso recopilé algo de información de una parte de mi vida relacionada con el deporte y con esa sensación de pertenecer a un grupo.
Como primera parte de ese proceso recopilé algo de información de una parte de mi vida relacionada con el deporte y con esa sensación de pertenecer a un grupo.
Este blog es un homenaje a la memoria de mi padre José R. Dios Villar (1928-2012) y al recuerdo de todos los padres, familiares y amigos que nos alentaban en cada partido desde las escasas gradas o simplemente de pie en un lateral de la cancha y por supuesto a cada uno de los integrantes de las diferentes formaciones del equipo de fútbol infantil y juvenil “Benito Juárez”.
Todo comenzó hace 47 años cuando me acerqué con mi padre a las nuevas canchas de fútbol infantil que acababan de construir al lado de la pista de Hockey sobre patines. No pude inscribirme porque como se trataba de una categoría nueva todavía no había equipos formados. Nos dijeron que teníamos que inscribir al equipo completo: ¡Teníamos que conseguir todos los jugadores y un adulto tenía que hacer de tutor y director técnico! Mi padre y yo nos miramos con algo de asombro, el levantó las cejas y nos fuimos pensando. Poco después decidimos empezar a conseguir posibles jugadores.
Con mi padre como director técnico y yo como arquero y capitán del equipo ya teníamos una base para empezar a simular que el equipo existía, solo faltaba conseguir el resto de jugadores.
Finalmente pudimos armar el equipo completo, fue entonces cuando me enteré de que todo no empezaba y terminaba en la cancha. Mi padre me dijo que yo me tenía que encargar cada semana de averiguar cuando era el próximo partido y tenía que llamar al principio de la semana a cada uno de los jugadores para informarles que día, a que hora tenían que presentarse y que color de camiseta tenían que llevar, luego el viernes tenía que volver a llamar para confirmar todos los detalles. La verdad que hasta esa etapa de mi vida nunca había hecho tantas llamadas telefónicas juntas y me resultaba algo embarazoso. El antiguo teléfono candelero que tenía en mi habitación y yo nos sentíamos orgullosos de tan importante tarea. Sin duda eso me preparó para mi vida adulta cuando me dediqué a la representación artística y diferentes facetas de la producción de espectáculos.
Finalmente pudimos armar el equipo completo, fue entonces cuando me enteré de que todo no empezaba y terminaba en la cancha. Mi padre me dijo que yo me tenía que encargar cada semana de averiguar cuando era el próximo partido y tenía que llamar al principio de la semana a cada uno de los jugadores para informarles que día, a que hora tenían que presentarse y que color de camiseta tenían que llevar, luego el viernes tenía que volver a llamar para confirmar todos los detalles. La verdad que hasta esa etapa de mi vida nunca había hecho tantas llamadas telefónicas juntas y me resultaba algo embarazoso. El antiguo teléfono candelero que tenía en mi habitación y yo nos sentíamos orgullosos de tan importante tarea. Sin duda eso me preparó para mi vida adulta cuando me dediqué a la representación artística y diferentes facetas de la producción de espectáculos.
Mi padre, Director Técnico del equipo se encargaba de pedir a todos los padres que asistieran a los partidos para ver a sus hijos jugar y alentar al equipo.
En los últimos meses de vida de mi padre en cada visita que le hacia al hospital dedicábamos la mayor parte del tiempo a recordar aquellos largos fines de semana cuando pasábamos los sábados y domingos desde las 7 de la mañana hasta las 9 de la noche en el club y siempre nos resultaba poco.
Equipo Benito Juárez 1968 Categoría Cebollitas
Equipo Benito Juárez 1968 Categoría Cebollitas
(1968) Arquero y Capitán del equipo recibiendo trofeo del Presidente del Club Dr. Agricol de Bianchetti
Benito Juárez Campeón 1969
Equipo Benito Juárez Campeón 1971 - Cat. "B" (Cancha Nº 6)
Además de las habilidades deportivas individuales y en conjunto creo que el factor fundamental era esa energía casi mágica que emanaba nuestro equipo y que incluía además de los jugadores a los familiares que nos alentaban en cada partido.
Benito Juárez Campeón 1970 - Cat. "C" (Cancha Nº 7)
A la hora del almuerzo armaban para nosotros en el Refectorio (hoy en día salón de usos múltiples Remigio Tomé) dos largas mesas, una para los padres y algunos otros familiares y otra al lado para los hijos, éramos alrededor de 40 personas.
Imposible no recordar los multitudinarios asados que hacíamos en el quincho del club, inevitablemente bulliciosos. Para la celebración de cada campeonato ganado, reuniamos alrededor de 100 personas.
Camaras con cuboflash y mi fiel grabador Grundig monofónico se encargaban de registrar esos eventos.
El liderazgo de mi padre y el gran cariño que transmitía a cada uno de los integrantes del equipo y que era correspondido tanto por los jugadores como por sus padres se puede observar en la expresión de los rostros en estas fotografías.
Benito Juárez Campeón 1971
Final Categoria "B" 1971 Benito Juárez vs. Corrientes - Cancha Nº 8
Final Categoria "B" 1971 Benito Juárez vs. Corrientes - Cancha Nº 8
Final 1971 Benito Juárez vs. Corrientes (Gol de Alberto Garabedián)
Con la antigua máquina de coser “SINGER” a pedal de mi abuela, mi madre cosía cada año una bandera con la que dábamos la vuelta olímpica al ganar cada campeonato, yo le pedía que cada año fuera más larga. Para 1971 alcanzó los 25 metros de largo.
Equipo Benito Juárez Campeón 1971 - Cat. "B" Cancha Nº 6
Al salir del club cada final de campeonato íbamos a celebrarlo en la pizzería “La Guitarrita” de Mario Boyé y René Pontoni en la esquina de Ciudad de La Paz y Blanco Encalada, donde llegaron a tener colgada en la pared la foto de nuestro equipo al lado de los más grandes jugadores de fútbol de diferentes épocas.
Pizzería "La Guitarrita" 1969
Todo esto intercalado con alegres reuniones en casa de algunos de los integrantes del equipo. Todo giraba en torno al equipo de fútbol, el círculo de amistades se iba ampliando con otros parientes y amigos de cada uno. Esa gran familia que formamos se llegó a conocer como el Clan de Benito Juárez.
La convivencia seguía durante las vacaciones de verano, alquilando en la ciudad de playa elegida varios departamentos en un mismo edificio. En la playa seguíamos jugando al fútbol, también al voley o pescando.
La gran amistad entre nuestros padres les llevó a formar un equipo en la categoría “veteranos”. El equipo se llamó “Carhué” en recuerdo al balneario de aguas termales al que mi padre iba de pequeño con mi abuelo. Cuando conocí este lugar a principio de los años 70, conservaba algo mágico ya que según mi padre en la época que fuimos se mantenía como era en los años 30-40, en pleno mes de enero estaba casi desierto. Carhué me produjo una gran impresión. Desde antes del amanecer hasta el último momento de luz en el cielo me dedicaba a fotografiar todo lo que me rodeaba y sin duda, a partir de ese momento, por la experiencia sensorial que me produjo este sitio y la película Blow Up de Michelangelo Antonioni decidí adentrarme profundamente en el mundo de la fotografía para luego dedicarme profesionalmente al tema hasta el día de hoy.
Equipo Carhué - Categoría Veteranos 1973
Muchos años después de aquella gran experiencia de vida que fue nuestro querido equipo de fútbol y amigos, las coincidencias de la vida me llevaron a vivir en la Delegación Benito Juárez en la ciudad de México, las tres casas en las que viví a lo largo de 15 años estaban en la Delegación Benito Juárez.
Después de casi 40 años viviendo fuera de Argentina, al regresar me reencuentro con mucho material: fotos, grabaciones de audio, etc. que estoy comenzando a digitalizar y restaurar.




1969.jpg)
1969.jpg)



1969.jpg)
1969.jpg)



1968.jpg)



1968.jpg)
1968.jpg)


1969.jpg)















































No hay comentarios:
Publicar un comentario